UA-110084627-1 VIEJITA TROTAMUNDOS

soy vieja y he trotado el mundo

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Tenemos libros publicados, dos exhibiciones de pintura, muchos trabajo tipo tequio en huertos individuales, apoyo entre los y las integrantes de la Asociación, intervención en la redacción de la ley 860 sobre los derechos de las personas adultas, conferencias, seminarios

domingo, 4 de septiembre de 2016

Ires y venires. regreso al comienzo: A LOS 75 AÑOS DEL EXILIO ESPAÑOL EN MEXICO

 Me pareció importante compartir esta conferencia en video, pues se cumplen 75 años del exilio español. Soy hija de refugiados españoles, nacida en México, pero hoy he aprendido muchas cosas que ignoraba o que, quizás, había olvidado.
Los invito a que lo vean en su totalidad, pues nos da una visión muy clara del trato que recibieron los españoles, tanto en Fracias, al exilarse, como en México, al ser recibidos como refugiados. Sobre todo, qué pasó en el alma de esos españoles y qué significa ser exiliado. Sobre todo, analicen, con los conocimientos que hoy tenemos, qué pasó con los derechos humanos de aquellos exilados...qué pasa hoy con los exilados en Europa o en cualquier parte del mundo.
¡Estupendo,  no dejen de verlo!

sábado, 3 de septiembre de 2016

VIEJITA TROTAMUNDOS: Y más sobre el matrimonio igualitario: Gran debate...

VIEJITA TROTAMUNDOS: Y más sobre el matrimonio igualitario: Gran debate...: Aquí le dejo un videocon un gran debate sobre la situación de la propuesta del Presidente Peña Nieto para incluir el matrimonio igualita...

Y más sobre el matrimonio igualitario: Gran debate...Participa ¿Quién tiene razón?



Aquí le dejo un videocon un gran debate sobre la situación de la propuesta del Presidente Peña Nieto para incluir el matrimonio igualitario en la vida político social del país. Representantes tanto de la derecha fundamentalista como de movimientos LGBTTI. No dejen de verlo. Muy ilustrativo para ir formando nuestras propias opiniones.

jueves, 1 de septiembre de 2016

VIEJITA TROTAMUNDOS: Y seguimos con el tema del matrimonio. Cuando la I...

VIEJITA TROTAMUNDOS: Y seguimos con el tema del matrimonio. Cuando la I...: OPINIÓN en La Jornada,  miércoles 31 de agosto 2016. Cuando la Iglesia católica controlaba los matrimonios Carlos Martínez García ...

Y seguimos con el tema del matrimonio. Cuando la Iglesia católica controlaba los matrimonios:¿Somos o no somos estado laico?

OPINIÓN en La Jornada,  miércoles 31 de agosto 2016.
Cuando la Iglesia católica controlaba los matrimonios
Carlos Martínez García
Un acto de autoridad terminó con el dominio que tenía la Iglesia católica sobre los matrimonios. Hasta entonces, la institución religiosa monopolizaba el derecho a decidir quiénes podían ser declarados unidos en matrimonio. En su óptica excluyente, solamente recibían el visto bueno las parejas formadas por hombre y mujer que declaradamente fueran católicos.
El presidente Benito Juárez promulgó en Veracruz la Ley del Matrimonio Civil el 23 de julio de 1859. Daba fin así a siglos en que durante la Colonia fue dominio de la Iglesia católica reconocer quiénes podían ser unidos, o no, en matrimonio. Ya como nación independiente, en México de 1821 a 1859 jurídicamente el matrimonio era un acto sujeto al derecho canónico y a la potestad de la Iglesia (citado por Adriana Y. Flores Castillo, Ley de Matrimonio Civil (23 de julio de 1859), en Patricia Galeana, coordinadora, Secularización del Estado y la sociedad. 150 aniversario de las Leyes de Reforma, Siglo XXI Editores, México, 2010, p. 214).
Quienes por distintas razones no se casaban en la Iglesia católica, fuera por propia decisión o porque la institución religiosa les negaba el acto que para ella es un sacramento, eran etiquetados por la organización eclesiástica como amancebados, arrejuntados, concubinos y a sus descendientes se les estigmatizaba con el epíteto de ilegítimos o bastardos.
Antes de la Ley del Matrimonio Civil juarista quienes tenían una confesión religiosa distinta de la católica romana y deseaban unirse de acuerdo con sus creencias, si tenían medios cruzaban la frontera del país y celebraban la ceremonia donde no la monopolizara la Iglesia católica. Por ejemplo, fue el caso del médico estadunidense Julio Mallet Prevost, residente en Fresnillo, Zacatecas, y su prometida Mariana Cosío, hija del liberal Severo Cosío. La pareja debió viajar en 1850 a Brownsville, Texas, para contraer matrimonio bajo la liturgia presbiteriana.
En su querella contra Juárez y los liberales que junto con él dieron la lid por quebrar el dominio conservador católico de la sociedad mexicana, la jerarquía romana hizo un uso faccioso de la declaratoria de matrimonios válidos. Decidió negarle la ceremonia matrimonial, además de excomulgarlos, a quienes hubieran jurado la Constitución de 1857 y apoyaran la gesta juarista. Fue por esto que Manuel Ruiz, ministro de Justicia e Instrucción Pública, justificó el nuevo instrumento jurídico que arrebató del control eclesiástico las bodas: Tiempo era de que se regularizara y ordenara el matrimonio civil, sin el cual el clero continuaría ejerciendo su perniciosa y disolvente influencia sobre las costumbres de los ciudadanos; y el más robusto fundamento de la sociedad, la familia legítima, quedaría servilmente subyugada y caprichosamente oprimida por los constantes abusos que de su autoridad espiritual hace el clero mexicano, pretendiendo extenderla a límites que deben ser ya prohibidos, y cuya transgresión debe ser severamente castigada. Así ha procurado hacerlo el excelentísimo señor presidente con la ley que sobre el matrimonio civil se ha servido expedir (Silvestre Villegas Revueltas, Antología de textos: La Reforma y el Segundo Imperio, 1853-1867, UNAM, México, 2008, p. 173).
La Iglesia católica fue prolífica en su oposición al matrimonio civil, contra el que lanzó anatemas y amenazas a los feligreses que se atrevieran a formalizar su relación de pareja frente a la institución dispuesta por los gobiernos. Lo hizo en México y por todas partes donde vio perdido su exclusivo privilegio de proclamar la legitimidad de los matrimonios. Bien ha recordado esto Eduardo Huchín en su blog, al proporcionar la liga a una joya del pensamiento retrógrado, el libro del jesuita Juan Perrone, compendiado por alguien que firma D.N., Del matrimonio civil, Barcelona, Librería Religiosa, Barcelona, 1859. Perrone fue bien conocido entre los católicos integristas mexicanos, su Catecismo acerca del protestantismo para uso del pueblo, de 1856, tuvo varias ediciones aquí, como la de 1874, de la Imprenta J. M. Lara. En la obra condenaba al protestantismo por ser hijo de una aberración: el libre examen, la libertad de conciencia.
Prácticamente al otro día de ser abiertas oficinas del Registro Civil en la capital del país, acudieron a ellas matrimonios de facto que deseaban legalizar su vínculo, que antes les estaba vedado por el control clerical católico. Mónica Savage (El laicismo en los primeros matrimonios civiles de la ciudad de México: el inicio de una fe anónima, Históricas, núm. 86, septiembre-diciembre, 2009, Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM) da cuenta de parejas, entre ellas varias protestantes, que tenían tiempo de vivir juntas y en 1861 formalizaron legalmente su relación matrimonial, ya sin el temor de tener que vérselas con la institución religiosa tradicional que administraba según su cerrada óptica los casamientos.
La Iglesia católica, y de otras denominaciones que concuerden con ella sobre quiénes pueden ser reconocidos como matrimonio, tienen sus propios espacios para oficiar las ceremonias correspondientes. Nadie les está negando ese derecho, ni obligándoles a casar a hombres y mujeres que no llenan los requisitos que les piden solventar. El problema es que buscan confesionalizar la vida pública, negando derechos civiles a quienes no comparten sus creencias en cómo debe estar formada una familia. Juárez marcó la pauta sobre lo que era necesario hacer en una sociedad incipientemente diversa. Hoy que la diversidad se ha ampliado, es necesario profundizar el legado juarista y la laicidad del Estado.

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VIEJITA TROTAMUNDOS: El derecho al matrimonio igualitario: José Woldenb...: Periódico Reforma Un enfoque pragmático José Woldenberg 01 Sep. 2016 ¿Si dos mayores de edad quieren contraer matrimonio civ...

El derecho al matrimonio igualitario: José Woldenberg "un enfoque pragmático"

Periódico Reforma

Un enfoque pragmático

José Woldenberg
01 Sep. 2016

¿Si dos mayores de edad quieren contraer matrimonio civil deben tener todas las facilidades para hacerlo o no? Ese es el nudo fundamental de un debate que se expande, y en algunos casos con un encono que preocupa. Es un tema que puede y debe abordarse desde muy diferentes perspectivas. Ilustro solo cuatro. Y desde el inicio asiento mi posición: por supuesto, sí. Porque todos los caminos, en este caso, conducen a lo mismo, que por supuesto no es Roma.

1) Desde el derecho y los derechos. El artículo 1o. de nuestra Constitución dice: "En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece". Y más adelante sentencia: "Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales...". Entiendo que esa es la base fundamental para que la Corte estableciera como legítimos y legales los matrimonios entre personas del mismo sexo. Todos debemos poder ejercer los mismos derechos y el de contraer matrimonio por voluntad propia es uno de ellos.

2) Desde la salud. Apenas el lunes, el doctor Juan Ramón de la Fuente (El Universal) nos recordaba que desde los años setenta del siglo pasado se inició una reconsideración en las academias de medicina del status de la homosexualidad, y de cómo los colegios de profesionales en la materia han ido desterrando a la misma del cuadro de enfermedades, por la simple y contundente razón de que no lo es. "La etiqueta de enfermos, por fortuna, desapareció formalmente, pero no así el hostigamiento, el rechazo, la presión social y la violencia de los que son objeto los no heterosexuales". Así, si no se trata de una enfermedad, "desviación" o padecimiento, lo que sí lesiona a los homosexuales es el estigma con el que son mal tratados.

3) Desde el Estado laico. Las consideraciones anteriores son suficientes para que en el marco de un Estado aconfesional, los adultos que quieran contraer matrimonio lo puedan hacer sin engorrosos requisitos. La Iglesia, por su parte, puede seguir aplicando sus propias normas a sus feligreses, pero no debe pretender extenderlas al terreno de la convivencia civil. Sartori nos recordaba que una primera diferencia entre el cristianismo y el islam era que el primero "se superpone a la civilización romana y no conquista nunca su derecho, el sistema jurídico. El derecho canónigo es un derecho interno de la Iglesia, mientras que el derecho de la sociedad europea ha sido siempre, en su implantación, el derecho romano y, por lo tanto, un derecho autónomo. En cambio, el derecho islámico debe basarse y remitirse siempre a su derecho religioso". (La carrera hacia ningún lugar. Taurus. 2016).

4) Desde una aproximación pragmática y elemental. Diferentes orientaciones sexuales existen en todos los países y han existido en todas las épocas. Se trata de una constatación del tamaño del Océano Pacífico. Se tiene que ser muy necio o estar muy desinformado para negar ese hecho monumental. Y ningún exorcista, mago o pseudo científico podrá anular esa realidad. Si ello es así, el tema central es si todos -heterosexuales, homosexuales, transgénero, transexuales, bisexuales- debemos poder ejercer el derecho a contraer matrimonio. Y si la respuesta es no, hay que hacerse cargo de las repercusiones sociales, y si es sí, también. Y hasta donde alcanzo a ver, al decir sí, las derivaciones virtuosas se multiplican. El hostigamiento, el mal trato, la discriminación y la violencia contra los no heterosexuales son conductas que se han reproducido a lo largo de las décadas. No es ni será fácil desterrarlas. Pero una medida para afrontarlas es estableciendo la igualdad de todos en relación al matrimonio. Ello, sin duda, serviría para coadyuvar a remontar prácticas y conductas que promueven la segregación y el acoso contra los homosexuales. Mientras que negar ese derecho, se quiera o no, solo coadyuva a alimentar las cadenas de odio.








 
Licenciado en Sociología. Maestro en Estudios Latinoamericanos por la UNAM. Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Miembro del SNI. Sus libros más recientes son "El desencanto", "Nobleza obliga" y "Política y delito y delirio" (Cal y Arena); "Historia mínima de la transición democrática mexicana" (El Colegio de México) y "México: la difícil democracia" (Taurus).